Aunque haya gente a la que le pueda parecer raro, debo decir que mi primer viaje a Madrid fue hace no tanto, el mes pasado para más explicaciones. Habían puesto las luces de navidad y además se podían encontrar en algunos lugares muchas de las cosas que salían en la película de Harry Potter y como a mi hija mayor le encanta no dudamos ni un momento en llevarla, la verdad es que para mí era algo completamente nuevo y a pesar de que mi marido ya había ido en otras ocasiones los sitios que íbamos a visitar eran un puro descubrimiento para todos. Estuvimos durante varios días barajando la forma en la que nos íbamos a ir, si  en coche, en tren, irnos en coche y luego en un sitio cercano coger un cercanías, cualquier opción debía ser pensada, más que nada porque debíamos ver la forma en la que nos movíamos además de lo que nos iba a costar, desde luego después de hacer muchos números y ver todos los sitios que queríamos visitar la opción que ganó fue la del coche, así que cuando llegó el día nos fuimos derechitos a Madrid en nuestro propio coche.

Sabéis eso de que cuando haces algo y perjuras que no lo vas hacer más, pues es lo que nos pasó cuando llegamos a Madrid, eso era una autentica locura, tanto coche, tanta gente, no saber muy bien por dónde meterte, porque en estos casos el GPS te vuelve más loco de lo que ya estás. Así que como ya era tarde para darnos la vuelta no nos quedó más remedio que continuar, a pesar de que llegamos a todo lo que queríamos y pudimos visitar todos los puestos organizados de Potter, nos arrepentimos mucho de ir en coche sobre todo en esas fechas a Madrid, aunque al final sacamos buen provecho de todo, porque pudimos visitar algunas de las tiendas que en nuestra ciudad no podemos encontrar y comprar ropa de la que nos hacía falta, fijaos que hasta mi marido vino contento ya que pudo por fin visitar un desguace madrid que la verdad es que llevaba tiempo queriendo ir, así que la oportunidad nos la pintaron sola, visitar un desguace san martin de la vega fue lo que lo llevó a no venir tan enfadado, aunque es verdad que lo de volver a Madrid ya no lo tengo yo tan claro.